4 de abril de 1984. Abajo el Gran Hermano

Hoy, en el café de Punto Aparte, Renato De Marchi Moyano nos leyó el siguiente ensayo, basado en la obra 1984 de George Orwell. Esperamos sus comentarios. 

4 de abril de 1984. Abajo el Gran Hermano

Era una mañana de mediados de marzo. De mi telepantalla sonaban las notas del Himno al Mar, en preparación a la Semana del Odio.

Creo que este sería el inicio del 1984 boliviano.

Pero vamos con orden.
George Orwell fue uno de los más importantes autores ingleses del siglo XX. Nacido en el Raj Británico, después de haber combatido la guerra civil española y haber experimentado la represión estalinista, escribe “Homenaje a Cataluña”, el primer libro en el cual hace fuertes críticas al estalinismo. Las reacciones al libro fueron contrastantes, sea en la derecha que en la izquierda. Y tuvo grandes problemas para lograr publicarlo, sin considerar los que la publicación le causó.
Durante la segunda guerra mundial escribe “Rebelión en la granja”, una sátira de la URSS durante el periodo estalinista. Este es uno de sus libros más representativos y tuvo notables problemas para ser publicado, tan es así que solo vio la luz en 1945, cuando Stalin pasó de ser un aliado a ser el principal enemigo de la libertad occidental.

En 1948 escribe, finalmente, “1984” que será publicado en 1949. No es un caso que el año en el cual se desarrolla la historia narrada por Orwell sea 1984, visto que es el intercambio de los últimos dos dígitos del año en que fue escrito el libro.

4 de abril de 1984: Abajo el Gran Hermano.
Con estas palabras inicia el Diario de Winston Smith.

El mundo de 1984 está dividido en tres grandes bloques, que viven una continua guerra entre ellos. El gobierno ejerce un fuerte y profundo control sobre la vida de las personas de manera que no traicionen los principios del Ingsoc (socialismo inglés) y al Gran Hermano. Para ello usan las telepantallas, la educación infantil y la temida Policía del Pensamiento.

El protagonista es un miembro del Partido que trabaja en el Ministerio de la Verdad y su oficio es modificar editoriales del Times y comunicados gubernamentales para que nombres y cifras vayan de acuerdo con la verdad del presente. Él comete uno de los más graves crímenes que se puedan realizar: librepensar. Winston suele recordar, pensar libremente, odia al Partido y al Gran Hermano.Y, por si fuera poco, comete otro grave delito, amar. Él y Julia se aman, algo del todo prohibido entre los miembros del Partido: la única motivación del matrimonio y de las relaciones sexuales es la reproducción, por ningún motivo es permitido el amor.

Winston y Julia logran tomar contacto con la Hermandad, un grupo subversivo que mira a destruir el Partido y el Ingsoc.

Pero, para su mala suerte, la realidad es diferente. Ellos vienen arrestados por la Policía del Pensamiento, que los separa y los lleva al Ministerio del Amor para ser torturados y castigados. Aquí Winston encuentra a O’brien, quien no solo es el encargado de torturarlo, sino también de “reeducarlo”. Le revela las reales motivaciones de la guerra y de la existencia del Partido: el poder. El proceso de lavado del cerebro es largo, y no solo lo lleva a doblepensar perfectamente, sino también a traicionar a Julia y, por último, a amar al Gran Hermano.

Analizando el libro, es inmediato hacer un paralelismo con la URSS de los años 40, en los que la represión fueron más fuertes. Además hay que considerar los cambios de enemigos: tal y como Hitler pasó de ser el principal aliado al principal enemigo de la URSS, también en el libro podemos observar estos repentinos cambios de enemigos y aliados. Goldstein, el traidor del Partido y del Gran Hermano es fácilmente identificable con Trotsky. Pero en realidad es posible observar como Orwell logró capturar las principales características de un totalitarismo, tan es así que podríamos observar cómo las principales dictaduras posteriores a Orwell tienen estas características, sean esas dictaduras fascistas o “revolucionarias”, sean sudamericanas o asiáticas. Y, en muchos aspectos, las consecuencias de estas dictaduras son aún muy radicadas en el estilo de vida de muchos de nuestros países.

Otro factor interesante es cómo las modernas tecnologías nos están llevando a un mundo “orwelliano”. Hoy por hoy nuestra privacidad está bajo los ojos de todo el mundo, gracias a Social Networks y a internet. A partir de la señal de nuestros celulares podemos ser localizados en todos los momentos de nuestra vida, y la velocidad con la que nuestros pensamientos pueden ser “captados” por la Policía del Pensamiento está casi a los niveles de 1984.

Otro de los aspectos más interesantes del libro son las motivaciones de la guerra. Todos los productos para la guerra son, sin lugar a dudas, los más inútiles y costosos que creamos. Es una producción que malgasta materias primas, mano de obra, y alimentos que se podrían usarse en mil maneras mejores. El principal objetivo de la guerra es mantener la población en una escasez continua,  haciendo palanca sobre sentimientos patrióticos para justificarla. Las motivaciones del Partido para mantener el poder son mucho más interesantes. “[…] Se trata que el partido desea el poder porque ama el poder mismo. Lejos de interesarnos el bienestar de los demás sólo nos place detener el poder. Ni la riqueza ni el lujo, ni la longevidad ni la felicidad; sólo el poder, el puro poder. […] Sabemos que nadie se apodera del mando con la intención de abandonarlo alguna vez. El poder no es un medio, sino un fin. No se establece una dictadura para preservar una revolución; se desata una revolución para instalar una dictadura.”

Y, por mi experiencia, esto es algo que es aplicable también a las oligarquías democráticas.

Para concluir, me gustaría recordar uno de los personajes menores de esta obra. Parsons es un miembro ejemplar del Partido. No es muy inteligente, pero entrega todas sus fuerzas y todo sí mismo por el Partido. Cuando Winston viene arrestado, encuentra a Parsons en su celda. Durante el sueño ha dicho “Abajo el Gran Hermano” y su hijita lo ha denunciado a la Policía del Pensamiento. La educación escolar es uno de los principales medios para mantener un control sobre la gente. Los libros de texto son las principales fuentes del conocimiento general y, en nuestro caso, por muchos años han sido editados por generales. Basta sólo pensar al énfasis patriótico con el cual venimos educados. Marchas, gimnasia semi-militar, himnos de todo y para todo, sin contar con el odio. Somos educados al odio. El odio irracional hacia los chilenos (culpables de habernos ganado una guerra) es el más simbólico, para mí. ¿Cuántas veces hemos escuchado hablar de la guerra del Pacífico? ¿De Eduardo Avaroa? ¿De los colorados? ¿De las responsabilidades de nuestro Estado Mayor y del Gobierno? ¿De la superioridad numérica y tecnológica del ejército chileno? Ciertamente ellos hacen lo mismo, la propaganda es parte fundamental del aparato de cualquier Estado. Pero yo quisiera que nos concentremos sobre el 1984 boliviano, que hagamos una sana autocrítica y nos preguntemos, cuánto hay de orwelliano en Bolivia. La pregunta que yo les pongo es simple, ¿cuantas veces han escuchado y qué significado atribuyen al Himno al Mar?
http://www.youtube.com/watch?v=D0ecjAIU-_Q

Anuncios

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s