Dulce pero no fría

Este es el artículo de Ariel Revollo, parte del sexto número de la revista Punto Aparte, dedicado a la venganza. ¿Cuál será la mejor venganza contra la vida?

Dulce pero no fría 

Le doy vueltas en mi cabeza a todo lo vivido en estos últimos días, me atufo con la necesidad de escribir, de plasmar en la pantalla, y a medida que voy escribiendo, siento cómo la sonrisa se me forma, cómo me deleito en recordar los momentos, los sabores. No sólo recuerdo, recreo sensaciones, anudo el hilo en la aguja y comienzo a zurcir… comienzo el noble acto de vengarme.

Se dice mucho sobre este tema, se dice que no es buena, que “mata el alma y la envenena”, que es un plato que se sirve mejor frío… pero ¿qué ocurre cuando tienes la necesidad de desquitarte, de quitarte de dentro la impotencia? Cuando eres consciente de que no es una cuestión de justicia, es una cuestión más intima, más de tripas que de cabeza, que además es un delicioso acto creativo, es entregarte a tu instinto humano porque sólo los humanos presentamos esta cualidad de diferir la respuesta, de reaccionar con retardo midiendo la distancia para acertar el golpe… tal vez este sea el más humano de los actos, y al recrearme en él me reconozco como bicho humano.

A veces la vida es una reverenda mierda. En esos momentos siento que todo se va por el caño, que no tiene sentido y estoy tan cansado, tan cabreado… pero si la vida es una mierda, la mejor venganza contra ella es vivir bien. Sentir una sonrisa franca de la cual tú eres partícipe, o un abrazo cargado de cariño, la charla inteligente así sea profunda o tan sólo de pielcita, pero inteligente, saber que tienes mas congéneres y no eres una anomalía en la especie humana, dejar que todos tus sentidos disfruten del paisaje de montañas multicolores, de una quebrada única de grandes extensiones de libertad, sentir los aromas de tu pasado y de tu esencia, oler por ejemplo los sauces, o el asado y, quién lo diría, la empanada.

Regreso de un viaje que duró una semana, una semana magnífica, una semana en la que me vengué de la vida, en que me di una dulce venganza, en la que el vino blanco (uno de los más ricos, pero así RIIIICOS que haya probado) se escanció en mí como si fuera sangre… pero pareciera que solo me quedé en los placeres de la gula, y aunque es muy probable que así sea, no fue sólo gula de comida y bebida, también tuvo que ver con música y canto, con coplas con profundo sentido, con eso que me conmueve… y aún más, me hermané con seres magníficos.

Es probable que la resaca me dure una vida y un poco más, pero esta resaca cargada de recuerdos, de nombres, de lecturas sobre papel y tierra, sea una justa consecuencia de este viaje, una resaca continua, constante, un ch´aki carente de moral pero cargado de ética, en un compromiso de seguir adelante y construir y redescubrir que la vida no puede con las voluntades ni con el amor, porque el amor es también uno de esos actos en los que me reconozco como bicho humano… Un ch´aki que, en esa molestia, es un recordatorio de que sigo vivo y me gusta, esa molestia de que las cosas no están bien pero pueden estarlo, que entre locos y amantes se pueden zurcir las diferencias y dejar el paño entero.

La venganza es algo desproporcional, y más cuando es un ritual sagrado para festejar el hecho de estar vivo, de que el aire puede llenar mis pulmones. Que la luz en los ojos de mis amigos, de mis divinos locos, me devuelve el reflejo de mi alma, de mi pasión por este maldito infierno, que el frío y el calor, que la lluvia y la brisa, que en general el mundo está bien… mi venganza es dulce y no se sirve fría, mi venganza está en los besos que me quedan por dar y los poetas que me tocan escuchar, mi venganza está en el camino de Villazón a Salta, y de Salta a Tarija, en el buen humor de mis compañeros de viaje, en los compañeros que me recibieron… mi venganza es y será ser feliz.

 

Foto: Andrés Herrera / Productor maldito de Tucumán, Argentina

Foto: Andrés Herrera / Productor maldito de Tucumán, Argentina

Anuncios

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s