Entrevista a Lili Orellana, voluntaria del centro de adopciones San Martín de Porres

– Comencemos con lo básico, dinos tu nombre, profesión y lugar de trabajo.

Me llamo Lilia Orellana Torrico, soy Licenciada en Ciencias Políticas, con Maestría en Ciencias de la Educación. Actualmente trabajo de forma independiente y en mis horas libres me dedico al voluntariado del refugio del Centro.

– Primero hablemos del Centro en términos generales. ¿Cuál es el objetivo del Centro?

El objetivo principal es el rescate, albergue, recuperación, adaptación y adopción de mascotas que fueron abandonadas o maltratadas.

– ¿Hace cuánto tiempo está funcionando?

El Centro nace un 14 de septiembre de 2005, bajo la iniciativa de la actual directora y propietaria del refugio, Rosio Sossa Salazar, ya son casi 8 años de trabajo.

– ¿Cómo se organiza el trabajo con los voluntarios?

Se divide en 4 tipos de voluntariado: el primero la limpieza del refugio; el segundo colabora en las campañas de adopciones y eventos para recaudación de fondos; el tercer grupo es denominado “voluntario por un día”; y el cuarto grupo está formado por veterinarios.

– A la hora de conseguir los recursos humanos, económicos y de infraestructura, ¿cómo lo hacen?

Los 4 grupos del centro se dedican a buscar y pedir ayuda ya sea vía redes sociales, amistades, familiares, compañeros de trabajo y organizando eventos, lo bueno es que siempre hay buena aceptación, pero no la suficiente para poder cubrir las necesidades del día a día que se tiene.

– ¿Cuál es o cuáles son las necesidades específicas del Centro?

La primera necesidad que se tiene, desde su fundación, ha sido tener un terreno propio, para poder construir un refugio acorde a la infraestructura necesaria. Siempre se estuvo en lotes alquilados; para esta gestión se está organizando un grupo denominado “pro-lote San Martín de Porres”, será una gestión para la recaudación de fondos, la compra y finalmente la construcción del nuevo refugio.

La segunda necesidad que se tiene son los medicamentos que constantemente son requeridos, ya sea por un nuevo ingreso en el refugio o algún perro que debe seguir algún tratamiento.

La tercera necesidad pero no menos importante, son los alimentos diarios.

– Además de perros y gatos, ¿se encargan de otros animales?

El Centro solo es para perros y gatos, actualmente no se cuenta con un espacio para gatos, pero cuando se tiene algún rescate se busca un hogar temporal para la recuperación y  que luego sea dado en adopción. Hasta hace 2 años tuvimos la oportunidad de ayudar a algunos animales silvestres, pero siempre se hizo la entrega a refugios especializados en esos animales.

– ¿Trabajan solos o también cooperan con otros centros u organizaciones?

Trabajamos solos y recibimos la ayuda de EBA – Bolivia, junto a su equipo de veterinarios.

– Cuéntanos cómo es un día normal en el Centro.

Muy temprano en la mañana, hacer la limpieza básica de las áreas comunes de los perros, luego la preparación de la comida, que toma varias horas; mientras tanto, lavar los utensilios, si es el caso, realizar alguna curación, pero lo más importante brindar el cariño que requieren las mascotas, que es lo primordial para que se adapten y logren confiar en las personas; finalmente el dar de comer, que puede llevar hasta 2 horas. Parece ser un trabajo sencillo, pero no lo es.

– ¿Cuántas campañas organizan y cuál es su periodicidad?

Mensualmente se organizan 2 campañas de adopciones en la primera cuadra del Prado (frente a la Plaza Colón), se las realizan el segundo y tercer domingo de cada mes, durante todo el año.

La segunda campaña de recolección de fondos se denomina Concurso Canino “Yo Soy tu Amigo Fiel”, la venimos desarrollando desde el año 2009, donde se convoca a la ciudadanía para que pueda disfrazar a sus mascotas y también hacerlas participar de una versión de Miss y Mister Perruno de la ciudad de Cochabamba; el evento se realiza  una vez al año.

Finalmente, a iniciativa de instituciones o personas naturales, organizan fiestas, de igual manera para recolección de fondos.

– Ahora hablemos de ti. ¿Qué te motivó a trabajar como voluntaria?

Principalmente fue mi amor hacia las mascotas, desde muy niña ya me sentía identificada con la ayuda que podría brindar, a lo largo de la adolescencia y vida universitaria solo me dediqué a estudiar, una vez ya establecida mi vida fue cuando decidí participar en el albergue para hacer el trabajo voluntario, además de querer aprender lo básico en primeros auxilios, el cuidado y manejo correcto de una mascota.

– ¿Cuál ha sido tu experiencia más satisfactoria trabajando como voluntaria?

Que la mayoría de las mascotas que rescaté en diferentes circunstancias hayan sido adoptadas, de igual manera el aprender cosas básicas de veterinaria para auxiliar en caso de emergencias.

– ¿Cuál crees que es el mayor reto y la mayor dificultad para lograr la adopción de mascotas?

El mayor reto es el educar a la persona que desea tener una mascota, un adulto muchas veces no quiere entender o no quiere tener tanta responsabilidad.

Una de las principales dificultades es dar en adopción a personas que no tienen casa propia, muchas veces tenemos el problema que un adoptante vive en alquiler o anticrético y en el momento de trasladarse muchas veces el nuevo dueño de casa no acepta mascotas o si se van a un departamento es prohibido tener mascotas.

– ¿Cómo te sientes cuando estás con tus mascotas?

En casa mis mascotas son todas adoptadas. Es una satisfacción única, por el mismo hecho de haberlas rescatado, al recibir sus muestras de cariño me hace sentir muy feliz, porque llenan el hogar con sus travesuras y sobre todo, sentir su agradecimiento, me hacen recuerdo que les di una segunda oportunidad de vida.

– Para finalizar, dinos cómo puede contactarse la gente con el Centro y qué requisitos son necesarios para formar parte del mismo.

Las personas que quieran colaborar con el Centro lo pueden hacer siendo padrinos de una mascota en específico o del refugio en sí con donaciones económicas o de diferentes objetos y alimentos; de igual manera pueden colaborar siendo voluntarios y estén en uno de los 4 grupos antes mencionados o bien adoptando una mascota, de ese modo se tiene un espacio para un nuevo rescate. Las personas que quieran contactarse nos pueden escribir al correo electrónico sanmartindeporrescbba@hotmail.com, nuestra página en Facebook Centro de Adopciones San Martin de Porres o llamar a los celulares 72292205 – 60391047

¡Muchas gracias por tu tiempo!

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Venganza™ – Manual de instrucciones | Venganza

En la revista dedicada a la venganza, encomendamos a Renato De Marchi Moyano un documento especial, un manual de instrucciones sobre las armas para una venganza eficaz. Aquí encuentras este peculiar manual de instrucciones. Úsalo con cautela.

Venganza™ – Manual de instrucciones

Desde el inicio de los tiempos, el hombre siempre tuvo algo que decir sobre sus semejantes. Normalmente esto era debido a las (in)capacidades físicas o mentales de los demás, o a posibles discrepancias ideológicas o teológicas, o simplemente al hecho de que el mundo está demasiado lleno de idiotas. Algunos académicos, sin tener nada mejor que hacer, hipotizaron que la venganza es innata en el hombre, así sea física, psicológica o espiritual. Por esto es que me tomé la libertad de hablar al respecto con un experto que, visto el tema y su situación con la justicia, llamaremos D. Alighieri.
El experto en cuestión me dio mucha información sobre cuáles son los medios más eficaces, los precios, cómo fabricar, dónde comprar, cómo planificar y cómo disfrutar plenamente la venganza contra alguien.
Vista la amplitud, la precisión y el cuidado con que me fueron proporcionados todos estos datos, mi abogado, mi editor y un par de personas sombrías y con cara de mala fama me aconsejaron que evite contarles todo, para salvaguardar mi seguridad y mis antecedentes penales.
De todos modos, si han pensado en hacerse justicia con un arma de fuego, debemos dividirlas en tres categorías principales: las ligeras y semiautomáticas, las automáticas y las pesadas. Digámoslo sin tantos rodeos, las armas ligeras y semiautomáticas son las más adecuadas, tanto por la facilidad de uso como por el hecho de que pueden ser usadas a una distancia de seguridad, son fáciles de esconder y relativamente baratas. Si usamos un revólver podemos tener problemas al recargarlo, por lo tanto una buena semiautomática es la mejor elección. Debe recordarse, sin embargo, que estas armas son ruidosas, tienen algo de problemas legales y la mala costumbre de ensuciar mucho si son usadas a corta distancia.
Las automáticas son divertidas. La probabilidad de matar a alguien son bastante elevadas, la distancia desde la cual pueden ser disparadas es mucho mayor con respecto de las ligeras y el caos que producen puede facilitar una eventual fuga, pero su precio es alto, necesitan de mucha práctica y hay que enfrentar no pocos enredos logísticos y legales.
Las armas pesadas tienen un precio elevadísimo, pueden crear muchos problemas con las autoridades y la logística de la venganza, además del pequeño detalle de que no todos somos Rambo. Pero disparar y ver estallar su auto, sin duda, produce una enorme satisfacción.
Los explosivos merecen un capítulo aparte. Si tienen buenas nociones de química, los pueden preparar en casa, planificándolos con cuidado. Hay miles de tipos diferentes para escoger, son bastante eficaces y muy divertidos. Pero presentan una serie de insidias no indiferentes. Antes que nada hay que saber lo que se hace, de lo contrario quedarán pedazos tuyos hasta en el cielorraso. No todos los explosivos se encuentran en el supermercado, y normalmente tienen precios relativamente altos –además, para usar los “prefabricados” hay que evitar numerosas tribulaciones burocráticas y legales.
Si no quieren ensuciarse las manos, tienen una puntería desastrosa y no tienen suficiente guita para conseguir un arma de fuego, los venenos son una excelente alternativa. Son baratos, fáciles de encontrar o fabricar en casa, muchos nada más hay que recogerlos en el jardín. Son planificables, se puede siempre postergar su uso si las condiciones no son las ideales y, cuando los usas, la víctima de la venganza sufrirá como un perro. Pero debemos poder estar en estrecho contacto con la persona sobre la cual queremos derramar nuestra venganza. Un simple examen forense puede revelar el motivo de la muerte y la duración variable de la planificación puede hacernos renunciar a nuestros intentos de realizar justicia por mano propia.
Para quienes en cambio son irascibles y prefieren métodos más personales, las armas blancas son lo ideal. Por simplicidad las dividiré en grandes (de machete para arriba) y pequeñas (de machete para abajo). Las grandes presentan grandes problemas logísticos: si uno se presenta ante el enemigo con un hacha tal vez puede sospechar que no es para cortar leña. Además suelen ensuciar. Mucho. Muchísimo. Y no es seguro que tu víctima estire la pata. Pero si sabes cómo usarlas, la matas o la mutilas; en fin, le causarás un dolor de mierda. Y son bastante comunes, siempre que no decidas usar una espada o un hacha medieval.
Las armas blancas pequeñas son las más prácticas, fáciles de esconder, baratas, las encuentras casi en todas partes, puedes liberarte de ellas sin muchos problemas. Normalmente son la elección ideal si uno quiere vengarse de algo muy personal y, admitámoslo, se disfruta de verdad viendo a la víctima sangrar como un cerdo. Pero por otro lado las motivaciones muy personales pueden resultar un perjuicio. Uno se ensucia bastante y necesita tener agallas. Debemos recordar, además, que la víctima puede defenderse.
Por último quisiera recordar que todo es un arma en potencia. Desde una botella a una sartén, todo puede ser arma. Y están en todas partes. En fin, si realmente eres irritable y quieres ajusticiar inmediatamente a otro, basta mirar alrededor: ¡algo encontrarás! Y si quieres darte el gusto de pensarlo por un instante, son muchas las cosas baratas con las cuales despedazar huesos. Pero háganlo sólo si tienen el físico adecuado, y aun así recuerden que la persona de quien quieren vengarse puede siempre responderles. Recuerden, además, que si deciden usar una llave inglesa de 25 pulgadas, podría resultar complicado esconderla.
Quisiera recordarles, por último, que si quieren hacerse justicia con sus manos, deberán contar hasta diez, tratar de tranquilizarse y verán que se les ocurrirán mil otros modos para conseguir la añorada venganza. Personalmente pienso que hay modos mucho más creativos y eficaces que los violentos. Mi ejemplo preferido es la Divina Comedia, donde Dante se tomó la libertad de mandar al infierno todos los que le caían mal. Y si los recordamos aún hoy, es en general por méritos dantescos.
Espero que no deban nunca seguir estas recomendaciones. Por lo menos, no contra mí.

La cita, el remake y la apropiación en el arte contemporáneo

Queridos amigos: a continuación les presentamos un artículo de Alejandra Dorado Cámara que nos permite entender un poco mejor al arte contemporáneo. Es parte del quinto número de la revista Punto Aparte, dedicado al POP.

La cita, el remake y la apropiación en el arte contemporáneo

La cita es el fragmento de una expresión humana insertada en otra expresión.

Remake en inglés significa literalmente «rehacer».

Apropiación es adueñarse de algo.

Para hablar de apropiación en el término justo para la obra de arte, debemos hablar tal vez de postmodernismo, aunque es difícil llegar a un concepto o definición precisa de lo que es la posmodernidad.

Me gusta mucho la cita de Umberto Eco para definir el postmodernismo: “Pienso que la actitud posmoderna es como la del que ama a una mujer muy culta y sabe que no puede decirle “te amo desesperadamente”. En ese momento, habiendo evitado la falsa inocencia, habiendo dicho claramente que ya no se puede hablar de manera inocente, habrá logrado sin embargo decirle a la mujer lo que quería decirle, que la ama; pero que la ama en una época en que la inocencia se ha perdido. Si la mujer entra en el juego, habrá recibido de todos modos una declaración de amor. Ninguno de los interlocutores se sentirá inocente, ambos habrán aceptado el desafío del pasado, de lo ya dicho que es imposible eliminar; ambos jugarán a conciencia y con placer el juego de la ironía… Pero ambos habrán logrado una vez más hablar de amor.” (Lo Posmoderno, la ironía, lo ameno. Máscara, año 4 No.17-18)

Los lenguajes usados en la actualidad en cuanto se refiere al arte, la publicidad el cine, la música, según esta teoría han perdido con la ironía el trompe l’oeil (el efecto engañoso) y con esto tal vez el “aura”.

Baudrillard cuestiona la pérdida del aura, de la magia en el arte actual. ¿Entonces el arte debe ocultar algo para seducir? ¿Es la ironía la desilusión de las cosas? ¿El lenguaje visual del arte tiene que ser totalmente legible o mas bien debe ocultar?

Creo que el lenguaje estético contemporáneo va más allá de todo esto: se ha ampliado la forma de “decir”. Los hilos que conducen hacia la lectura de una obra pasan desde símbolos reconocidos universalmente hasta formas netamente visuales, objetos cotidianos descontextualizados, texto visualizado, etc. Entonces una obra ya no busca “gustar” o conmover por medio de lo “bonito”. Como dice Ortega y Gasset, mirando un bonito jardín a través de un vidrio, si nuestra meta es mirar el jardín, nuestra vista atravesará por completo el cristal y será invisible, en cambio si fijamos la vista en el cristal, el jardín se verá difuso, solamente como manchas, tenemos ahí dos formas distintas de “ver”, que son incompatibles entre sí: la una excluye a la otra y requieren acomodaciones oculares diferentes. (La deshumanización del Arte. Revista de Occidente, Madrid 1958)

¿Hasta qué punto el arte se cosifica con el proceso de la apropiación?

Algunos artistas trabajan con la apropiación afirmando que el arte se encuentra en la intención y que es suficiente con firmar un objeto, pero entonces ¿todo es arte y todo es posible en el arte?

Duchamp, por ejemplo, se apropia de la obra de Leonardo da Vinci y la usa como medio para proponer la eliminación de la cualidad individual y manual del arte, el elemento irónico humorístico, debajo del título pone la inscripción: L.H.O.O.Q.  (1919) (esas letras pronunciadas en francés viene a decir: “elle a chaud au cul” que significa “ella tiene calor en el culo”) un concepto que romperá con la tradición del arte. Sin la apropiación esta obra no hubiera cumplido con su propósito.

Louise Lawler (1947, USA) se apropia y al mismo tiempo cita, con la pregunta: Whose work is it? ¿De quién es esta obra? Citando y apropiándose de obras de artistas como Pollok, Lichtenstein, Jasper Johns. Mecanismos de presentación y marketing; la galería convertida en un showroom, mostrando la ironía del arte comercial, sacando el aura de la obra por su atemporalidad y su repetición (cualquiera puede hacerlo), el espectáculo del arte y la cultura.

Orlan (1947 Francia) cita usando su propio cuerpo como soporte de la obra, “apropiación corporal”, el cuerpo como lenguaje, palabra hecha carne como dice la Biblia.

"La imagen amable", de Alejandra Dorado Cámara

“La imagen amable de mí misma”, de Alejandra Dorado Cámara

En el caso de “la imagen amable de mí misma” por medio de la apropiación de este ícono religioso (San Miguel Arcángel) y el significado que encierra, intento crear un juego retórico entre la representación, el reflejo y lo real, citando así al arte y su intención –digamos- académica.

Son muchos los ejemplos que nos sirven para hablar de la cita, la apropiación y el remake en la obra de arte contemporánea, también podemos citar ejemplos en el cine, la música, la publicidad a un nivel mas popular o comercial en nuestra actualidad.

Pero la pregunta que queda es ¿qué pasa con la obra en sí? ¿La reedición de lo real extermina al real por su doble? ¿Es el doble la obra de arte por sí misma? ¿Se puede sostener infinitamente una simulación? ¿Se puede volver fetiche a una imagen citada, recreada, usada?

Alejandra Dorado Cámara es
Licenciada en Bellas Artes
alejandradorado.blogspot.com

Unas reflexiones sobre la vergüenza

En el rincón científico (una de las secciones fijas de nuestra revista), el psicólogo Dagiel Vallejo nos da unos apuntes muy interesantes sobre cómo asumir la vergüenza.

Unas reflexiones sobre la vergüenza

Pensándolo bien, la vergüenza en algún momento ha debido ser hermana melliza de la moral y la ética, pues no puedo imaginar cómo es posible sentir vergüenza si no hay principios, límites o referentes que nos permitan generarla.

Esto me ha llevado a pensar, sin embargo, que hay vergüenzas de las cuales hay que sentir complacencia de haberlas tenido y otras vergüenzas de las cuales debemos avergonzarnos.

Vergüenza, haberle fallado a otra persona que necesitaba de uno o esperaba un gesto y no se lo dimos, pero en mérito a ella uno puede reivindicar la traición a esa expectativa y tal vez reconstruir la confianza.

También se puede agradecer la posibilidad de avergonzarnos de cometer ciertos errores, lo que nos permite corregirlos y asumir sus consecuencias con responsabilidad y madurez, sintiendo que con ello crecimos.

Sin embargo, hay gente que ha fagocitado el término vergüenza con el hambre de sus fieros perros, ávidos de poder, como políticos y demagogos que, sin el más mínimo resquicio de vergüenza, mienten y roban la vida a la gente y la naturaleza, no solo con una ausencia de vergüenza, sino más bien con un orgulloso cinismo de ser verdaderos artistas del engaño.

Hay un conjunto de vergüenzas que es un deber perderlas, como la que nos visita en la pinche clase, donde el docente habla sandeces, pero por vergüenza uno no se anima a decir su simple observación, y así abrir un abismo en los pies del pinche buey; observación que queda durmiendo en la cobardía cómoda de nuestra mediocridad, conformista, sometida y con rostro de vergüenza. O las vergüenzas ancladas en el tabú, que impiden gritar a los cuatro vientos la delicia de hacer el amor, vergüenzas que no tienen otro rostro que la perversión convertida en silente observador de las sinuosas frustraciones de una reprimida sexualidad insatisfecha, vergüenzas que cortan alas y mutilan deseos.

A veces, tenemos la suerte de haber cosechado ciertas vergüenzas que nos enseñaron a ser cautos y mesurados, en circunstancias en las que tal vez hubiésemos perdido vergonzosamente la dignidad, vergüenzas convertidas en  deseables y perfectas consejeras, celosas guardianas de la autoestima.

Vergüenzas propias y vergüenzas ajenas, vergüenzas dignificantes, vergüenzas edificantes, vergüenzas vergonzosas, vergüenzas amistosas, vergüenzas despiadadas y asesinas, vergüenzas hilarantes, vergüenzas públicas y secretas vergüenzas, vergüenzas liberadoras y vergüenzas torturadoras… En fin tantas vergüenzas que confirman nuestra dimensión humana, que habrá que ser cuidadoso en saber a cuál de ellas invitamos a cenar esta noche en nuestra mesa y sentirnos seres libres o desvergonzados sinvergüenzas.