¿Pop o no Pop? Neh, no pop | Revista Punto Aparte

A continuación les presentamos un artículo de Lourdes Reynaga. Es parte del quinto número de la revista, dedicado al POP. ¡Buena lectura!

¿Pop o no Pop? Neh, no pop

A Mark Ryden lo encontré en internet, dónde más iba yo a toparme con algo taaaaaaaaaaaaaan pero taaaaaaaaaaaaan raro y a la vez tan comercial como ese man. Y no, pues, lo encontré de casualidad. Había terminado por enésima vez con mi ex y la carita de Rose, con las lágrimas de sangre, me robó el corazón. O sea, cómo puede una resistirse a los ojitos llorosos de una nenita, no hay forma. Pero lo mejor vino después, ya cuando reconocí la tapa del disco de Michael Jackson que él había diseñado y luego sus versiones de la Ricci y de… ¿Buffy? (nota mental, buscar el nombre de la actriz). Y con la niñita que sujeta su pezón y un chorro de leche sale para caer en la boca de un conejito blanco, wow. Qué más puedo decir.

Es que eso de pasarse 25 horas navegando al día, tiene no más sus buenas consecuencias, una aprende también, no es sólo que chatea y está todo el día en el feisbuk, no, para nada. De paso que el súper cuate, entiende jodidamente mi mente, hizo toda una colección de criaturas sangrantes después de su divorcio; es que es cierto, es como antinatural que algo que te duele tanto no sangre.

Esito justo le quería decir a mi ex cuando lo fui a ver ayer. Es que encontré una imagen cool de Rose, la imprimí y se la quería mostrar; como siempre, me salió con que soy una hueca, y algo de “Sur Realismo Pop” hablando de Ryden. Y luego la burra soy yo. Sólo por eso le terminé, por andar de sobrador y no entender que el Pop es de música, ¿quedó claro? De MÚ-SI-CA y nada que ver con pinturas… Jhá, Sur Realismo y Nor Realismo a mí…

Caso 5: Corazón de asesino | Revista Punto Aparte

A continuación les presentamos un artículo de Iván Gutiérrez, parte del quinto número de la revista dedicado al POP. ¡Buena lectura!

Caso 5

Corazón de asesino

Brasil, 24 de febrero de 1973

La tarde del 24 de mayo la policía y la comunidad de una pequeña región brasilera quedaron consternados y horrorizados al encontrar a Pedro, de 28 años sentado en el comedor de una humilde casa, con un plato en la mesa y sangre por todas partes. A pocos metros del comedor, estaba el cuerpo de su padre decapitado y en el pecho una cortadura a la altura del corazón. Pedro había dejado su casa cuando tenía 20 años para ser parte de una banda de narcotraficantes y sicarios. Sus padres no sabían de su paradero, pero él los tenía vigilados, debido a que su padre era violento con la madre y temía que cualquier rato se le pasara la mano.

La mañana del 23 de mayo muere apuñalada por su marido la señora Julieta, madre de Pedro. En el momento en el que un informante avisa al hijo la pérdida, este decide ir inmediatamente por el asesino, tarda un día en llegar. Aparece en la puerta bien vestido y con un machete en el saco. Después de un saludo y preguntar por su madre, decide preparar la mesa. Al no recibir respuesta, y esperando alguna justificación por parte de su padre, lo golpea repetidas veces con el arma, después lo decapita y le abre el corazón.

Según la última declaración del asesino, dejó el cuerpo de su progenitor en el suelo y caminó con el corazón hasta la mesa, lo puso en el plato y lo comió lentamente mientras escuchaba las sirenas de la policía acercarse.